SOCIEDAD: Revoluciones como medicinas

Algunos tacharan esta afirmación como de extrema izquierda. No me preocupa lo más mínimo; con todo el respeto que se merecen como personas creo que carecen de conocimientos suficientes para no saber más que adjetivizar un planteamiento real que requiere algo más que una reacción emocional. La revolución ha sido desde siempre una de las únicas soluciones para cambiar un paradigma social, económico y político establecido. Aún más cuando las coyunturas han llevado la opresión y/o el ahogamiento de una sociedad hasta su deshumanización. Los derechos no se han ganado a golpe de huelgas; se han logrado en el terreno de las revoluciones; sean las que sean.

Actualmente nuestra sociedad occidental, la de los países del primer orden, está siendo avasallada por el neoliberalismo sediento que se traduce en el día a día a golpe de recortes, perdida de derechos, pobreza y crecientes diferencias de las clases sociales para la sociedad. A golpe de descridibilidad y debilitamiento para los políticos. Estamos volviendo a la pérdida de una forma de colectivismo a favor del individualismo. Estamos volviendo a la España de hace un siglo, o por decirlo de otro modo, a los Estados-Unidos de toda la vida. El poder de nuestros políticos, por muy de derechas que sean, queda relevado por la supremacía de los mercados. La sociedad civil y el estado desaparecen. Regna la confusión y la mentira generalizada. ¿Hasta cuando deberemos esperar para que las políticas, voz y mando de la sociedad civil, se arranquen las cuerdas que las mantienen atadas y pongan fin al capitalismo sin ética? ¿Cuántas veces más deberemos de observar como los españoles y europeos, equivocados en los autores de la masacre, solo ven a los que callan y otorgan? ¿Qué nuevas soluciones nos dirán de asumir los mismos que revientan las economías nacionales a favor de los intereses particulares?

Solo veo dos soluciones, y prefiero la primera a la segunda. Que los políticos de los países de primer orden recuperen el poder que se les ha otorgado y pongan fin a la sangría – deshaciéndose de todos esos parásitos lobistas de paso  que los rodea– o que la sociedad civil, la misma que ve como caen las hojas de su árbol, se subleve y ponga fin a esto. Pero que nadie se equivoque; no son dos soluciones que he inventado yo, existen desde siempre, todo indica a que no hayan otras.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s